La metafísica se define popularmente como “El arte de ser feliz”, un filosofía practica para la vida diaria, que nos enseña a resolver nuestros problemas usando los poderes ocultos naturales que llevamos por dentro, para no seguir siendo víctima de las circunstancias. Es “La práctica de la presencia de Dios”, explicándonos que lo que Dios desea para nosotros es el bien.
La Metafísica expone la sabiduría sobre nosotros, los reinos de la naturaleza y el mundo que nos circunda, tanto tangible como intangible, planetario y cósmico. Enseña que la infelicidad y la causa del sufrimiento son producidas por el entorpecimiento del “Plan Divino de Perfección”, el uso negativo del Principio de Causa y Efecto y de Mentalismo unido a los sentimientos. Las causas negativas las pueden cambiar favorablemente haciendo uso de la Llama Violeta, la práctica del Cristo y la Oración Científica. Enseña que nuestro universo trabaja en una base séptuple que son los “Siete Aspectos de Dios”, los “Sietes Rayos”, los “Siete Cuerpos Humanos”, y los “Siete Planos de Manifestación” que viviendo de acuerdo a esto podemos erradicar el sufrimiento, la mala voluntad, la ignorancia, el odio, la depresión, la enfermedad, la lucha, y el rencor de nuestras vidas. Da la explicación de todo lo que no entendemos, lo que está oculto, lo que no tiene una razón de acuerdo al intelecto material y a los sentidos físicos. Nos enseña a resolver nuestros problemas, a manifestar todo lo que deseamos, a convertir lo imposible en posible, y un desarrollo espiritual instantáneo y sin sufrimientos.
La Metafísica se puede comenzar a estudiar desde los nueve a diez años sin límites de edad, se aprende sin esfuerzos intelectuales. Por Radiación se va grabando poco a poco en el Alma, de forma natural. Cada vez que leemos sobre metafísica, vamos a una conferencia escuchamos un CD o DVD con su enseñanza atentamente, observándola son todos los sentidos sin distraernos, se van activando neuronas en nuestros cerebros y cada vez que vamos concienciando mejor y se van haciendo luces en nuestro interior, y cuando la recitamos aflora de forma automática y la ponemos en práctica. “Cuando el discípulo está preparado aparece el Maestro”. A cada quien nos corresponde un facilitador de Metafísica que nos simpatice y de forma espontanea estemos de acuerdo con lo que nos comunica. Este facilitador en su momento se manifiesta.
La metafísica es la síntesis, madre y primera de todas las Filosofías, Religiones, Ciencias, Escuelas Espirituales, y movimientos de autoayuda, siéndole común a todo ellas. La Metafísica engloba todas las enseñanzas, filosofías, estudios religiones que han existido hasta ahora y no es necesario ingresar en órdenes o sectas para estudiarla.
Todas las revelaciones dadas por los Teósofos, Rosacruces, la Escuela Arcana, la Actividad “Yo Soy”, El Puente a la Libertad, son Metafísicas; ya que sus estudios van mas allá de la física. Por eso, la Metafísica no puede estar en contra de ninguna de ellas, ni ellas en contra de la metafísica.
La metafísica no es propiedad exclusiva de nadie en especial y nos pertenece a todos por igual, seamos de cualquier religión, teósofos, esotéricos, nueva era o de otra tendencia. El Termino “METAFISICA” ES UN NOMBRE GENERICO, DE LIBRE USO. Nadie se puede proclamar fundador ni dueño de la Metafísica. Rubén Cedeño, el autor de estas palabras y de cientos de libros de Metafísica, lo que ha hecho es sintetizar, amalgamar y exponer de forma sencilla esta Sabiduría revelada por los Grandes Maestros de la humanidad, varias de las Grandes Religiones y numerosos Grupos Espirituales.
La Metafísica es una enseñanza que está en sus libros, y no tiene gurú, director, oficinas ni autoridad externa de ningún individuo. Tampoco hace proselitismo ni movimientos que llamen la atención. Cada libro de Metafísica se debe leer infinidad de veces, porque cada vez se comprende mejor, y tenemos que practicarlo, ya que lo que se practica, permanece con nosotros, lo que se estudia y no se practica, se pierde.
La Metafísica no tiene principio ni fin, y puede ampliarse o reducirse de acuerdo a la limitación o amplitud de la conciencia del que la estudie. Les ha llegado tanto a las personas de más escasos conocimientos, como los de más exigente intelectualidad. La Metafísica forma el pensamiento filosófico de millones de personas en el mundo, sin ir en contra de las bases religiosas, costumbristas y morales que han caracterizado los pueblos a través de su historia.
Los objetivos de la Metafísica son: Ser completamente positivos, Desenvolver el Cristo; Desarrollar los siete Aspectos de Dios mediante el uso de los Siete Rayos; Vivir en una absoluta actitud de perdón para con toda la vida; Poner en práctica los Siete Principios Universales, Conocer la Jerarquía Espiritual y Facilitarles a los demás esta Enseñanza.
La Metafísica no es algo oculto o misterioso, secta o religión, no proclama ni impone nacionalismos, ni guía, no tiene rector, Gurú ni Papa, no apoya ni respalda ninguna practica mediunica, que exalte la personalidad de un ser humano. Si en el grupo espiritual donde estas o que quieras ingresar manifiestan miseria, mente limitada, critica y odio a otras organizaciones, fealdad en sus asuntos, mentiras o calamidades, no practican la Metafísica y no tienen nada que enseñarnos.
La Metafísica no hace proselitismo ni propaganda, y de esta manera se ha expandido por el mundo entero, se hace propaganda a sí misma “Si el que estudia metafísica está feliz y le gusta, esa misma personas le pasa la voz y atraerá más gente”. “No hay mejor propaganda que la de un cliente satisfecho”. Cada uno de nosotros está haciendo el trabajo de expandir la Metafísica, cuando sonreímos y nos preguntan por qué estamos felices, y les regalamos algún libro de metafísica, diciéndoles: “es por esto”.
Textos Extraídos: Los Pilares de Metafísica
Autor: Rubén Cedeño